La verdadera vocación de Magdalena es una película mexicana de 1972 escrita y dirigida por Jaime Humberto Hermosillo, siendo este su primer largometraje.
El rodaje se llevó a cabo entre el 15 de noviembre y el 9 de diciembre de 1971 y se estrenó el 2 de Noviembre de 1972.
Magdalena
es, a sus 26 años de edad, una tímida y reprimida secretaria quien una
noche acompaña a su liberal amiga Gloria a una fiesta y allí conoce a
Emeterio, un músico de rock apodado “Eme”. Luego él se ofrece a llevarla
hasta su casa y aprovechando que Zoyla, la absorbente, interesada y
manipuladora madre de Magdalena no se encuentra allí, la chica le
confiesa a Eme que se siente frustrada por el hecho de que aún es virgen
y, por ello, los dos jóvenes terminan pasando la noche juntos.
La señora se escandaliza al pillarlos juntos en la habitación al día
siguiente y, por este motivo, los obliga a casarse. Sin embargo el
recién creado enlace amenaza con hacer aguas debido, por un lado, a la
insoportable convivencia entre suegra y yerno y, por el otro, la
exagerada abstinencia sexual de Magdalena, ya que sólo se casaron por el
civil.
Pero todo eso cambia cuando un buen día se aparece Armando, un ex
novio de Magdalena, quien asegura haber hecho fortuna con la exportación
de bananas y vivir entre Nueva York y Panamá
para ver si así obtiene la mano de Magdalena y, con ella, la casa y la
modesta dote de Zoyla. Ésta aprovecha la ocasión para convencer a su
hija de divorciarse de Eme para casarse con el nuevo millonario y,
paralelamente, trata en vano de electrocutar a su yerno cuando él ensaya
con su guitarra; por lo que ahora Zoyla concibe un maquiavélico plan:
Ella y su hija se van de la casa con la excusa de irse de vacaciones a Puerto Vallarta y, a su vez, Magdalena regresa al hogar haciéndose pasar por Irene, una falsa hermana gemela quien vive en Los Angeles y es una muy desinhibida cantante de música moderna para, con ello, seducir a Eme y obtener el divorcio por adulterio.
Así, Eme la invita a acompañarlo junto con su grupo al Festival de Rock y Ruedas de Avándaro
en donde, inesperadamente, ella termina convirtiéndose en la gran
revelación del festival. Sin embargo, al final del mismo, Magdalena
decide finalmente enfrentarse a su madre diciéndole que ahora ya se
siente a gusto con su nueva vida, descubriendo así su “verdadera
vocación”, y decide dejarla. Por su parte, Eme se entera
inadvertidamente de la farsa y, en venganza, convence a Magdalena de
practicar el amor libre con sus compañeros de grupo.
Algún tiempo después vemos que Magdalena, ya convertida en la exitosa
cantante y actriz Irene Durán, concede una entrevista televisiva
mientras que vemos del otro lado del telerreceptor a Zoyla quien ahora,
además de haberse casado con Armando en un momento de desesperación,
tiene una vida miserable ya que vive del sueldo que gana su marido,
porque su presunta fortuna terminó siendo todo un engaño y, como si esto
fuera poco, ahora tiene que aguantar a su déspota suegra... Pero el
desmedido orgullo de Zoyla saca una última carta: La resentida mujer les
hace creer a su nueva familia que la artista que está en la pantalla no
es Magdalena, porque ésta se metió a un convento para dedicarse a ser
monja, terminando así la película.
Priscilla Moreno Pichardo.
Gpo. 004
